Tener diferencias con algún superior es un aspecto común entre trabajadores, sin embargo, algunos han tenido que sufrir con un mal jefe. Su mala conducta, su poca capacidad de liderazgo, como así también su falta de motivación genera un clima tenso y hostigado para los profesionales. Según una encuesta llevada adelante en Chile, un 88% de profesionales ha renunciado a su trabajo por un mal jefe. Te ofrecemos algunos consejos para tener en cuenta a la hora de encontrarte con un mal jefe.
Está comprobado que una mala
relación con los superiores no solo genera tensión sino que perjudica nuestra
salud. La frustración de no avanzar en nuestra carrera, nos lleva a sufrir cada
situación que sucede en nuestro trabajo. En el libro "Cómo domar a un jefe
terrible" Lynn Taylor asegura que perdemos 19.2 horas a la semana pensando
en lo que nos puede decir o puede hacer nuestro jefe. Es decir, nuestra vida
comienza a girar en torno a lo que ellos quieren.
Lo primero que debemos hacer es
identificarlos. Normalmente tienen patrones de comportamiento que facilitan la identificación.
Creen que el trabajo depende del orden y del control, como así también que
debemos trabajar de más para demostrar que somos buenos empleados. Por si fuera
poco, suelen quedarse con los éxitos y tirarnos a nosotros los fracasos. No
creen en el trabajo en equipo y la toma de decisiones es sólo suya.



Lamentablemente un Líder se convierte en jefe y mal jefe por las inseguridades y miedos de hacer mal su trabajo, después ya por costumbre de ser un mal jefe lo cual los hace felices a ellos solamente.
ResponderBorrarPor desgracia en mi vida laboral he conocido varios malos jefes merecedores del chao jefe de por vida